Polinización
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Las hojas lánguidas de los árboles cayeron lentamente, encubrieron el suelo, borraron las huellas del verano y volaron lejos de aquí.
El frío invierno que congeló las emociones se esconde y un sol radiante deshiela la nieve amontonada en la cúpula de la montaña.
Recorre el desfiladero de la pasión en un torrente de agua clara y fresca que desde una lujuriosa cascada de fluidos, desemboca en un mar de agua dulce, tórrido de sentimientos.
El valle encantado cubierto de sábanas húmedas y verdes te hechiza con su aroma lozano, tu piel se deja acariciar con las dóciles plumas de la hierba.
Brotan las primeras flores y una inmensa flor se dilata pétalo a pétalo para regalarte el polen del amor.
Ahí simpática y madura, espera que el viento del Este favorezca la polinización de su alma.
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